La industria automotriz está atravesando una transformación profunda. Más allá de la electrificación, el verdadero cambio está ocurriendo en el software, la conectividad y la experiencia digital. En ese contexto, marcas como Zeekr están impulsando una nueva visión del automóvil: ya no solo como medio de transporte, sino como una plataforma tecnológica conectada.

El valor del vehículo comienza a trasladarse de la ingeniería mecánica hacia el ecosistema digital. Hoy los autos también compiten en interfaz, integración tecnológica y capacidad de actualización remota, elementos cada vez más relevantes para los usuarios.
Un vehículo conectado al ecosistema digital
En Colombia, esta tendencia tiene un contexto particular. Con altos niveles de uso de internet y un consumo creciente de dispositivos conectados, los consumidores esperan que productos de alto valor —como el automóvil— funcionen con la misma lógica que un smartphone o una tablet.

Eso implica vehículos capaces de actualizarse, personalizarse y conectarse con el ecosistema digital del usuario.
Modelos como el Zeekr 001 y el Zeekr X reflejan ese enfoque. Ambos incorporan pantallas de hasta 15,4 pulgadas y procesadores Qualcomm Snapdragon, tecnología habitual en dispositivos móviles de alto rendimiento.
Esto permite implementar actualizaciones OTA (Over-The-Air) que optimizan funciones del sistema de infoentretenimiento, mejoran asistencias a la conducción y ajustan distintos parámetros del vehículo sin necesidad de visitar un concesionario.
Personalización y control desde el celular
La conectividad también abre la puerta a una experiencia más personalizada. Los vehículos pueden almacenar perfiles de usuario que incluyen configuraciones de asiento, climatización, iluminación ambiental y preferencias multimedia.

A esto se suman funciones como:
comandos de voz
cámaras 360° activadas con las direccionales
estacionamiento automático
suspensión neumática adaptable
monitoreo de seguridad infantil con cámara infrarroja
Muchas de estas funciones pueden controlarse desde la aplicación móvil de la marca, que permite ubicar el vehículo, abrir o cerrar puertas, activar la climatización o gestionar distintas configuraciones de forma remota.
Software como eje de la experiencia
La evolución del automóvil no consiste únicamente en añadir más pantallas o funciones. El cambio real está en la forma en que el software integra todas esas tecnologías para crear una experiencia más fluida.
El automóvil empieza a comportarse como un dispositivo digital que evoluciona con el tiempo, adaptándose al uso del conductor y conectándose con su entorno tecnológico.
En ese escenario, el vehículo deja de ser únicamente una máquina para desplazarse entre dos puntos y pasa a ser una extensión del ecosistema digital del usuario.
